La Marieta es una iniciativa altruista que nace desde el corazón del diseño, con la misión de transformar vidas a través de la belleza, la dignidad y la solidaridad. Creemos que el espacio en el que vivimos refleja quiénes somos, y que toda persona —sin importar su origen o condición— merece habitar un entorno cuidado, estético y lleno de armonía.

Desde el mundo de la arquitectura y el interiorismo, La Marieta impulsa proyectos que unen la creatividad con el compromiso social, integrando la decoración, el arte y el acompañamiento humano como herramientas de inclusión y desarrollo personal.

La Marieta tiene sus raíces en una historia de amor y generosidad.
Su nombre rinde homenaje a María, una mujer excepcional nacida en 1950 en el barrio obrero de La Plata, en Valencia. Su vida fue un ejemplo de empatía y entrega: ayudaba a quien lo necesitaba, compartía incluso lo poco que tenía y enseñó a su hija que la verdadera abundancia se encuentra en dar.

El nombre «Marieta» surge de la amistad con una de esas personas que se vuelven tan cercanas como la propia familia. Era una cálida forma de llamar así a María.

Décadas más tarde, la hija de María (Raquel Sanjuán), inspirada por ese legado, decide materializarlo en una iniciativa que une sus dos grandes pasiones: la creación y la acción social.

Su experiencia profesional en el sector hotelero y su vínculo con amigos de comunidades gitanas en Valencia despertaron una idea luminosa: utilizar la decoración como vehículo de inclusión, enseñando a otros a crear belleza, a transformar espacios y, con ello, transformar también su propia percepción del mundo.

La Marieta no es solo una fundación, es una forma de mirar el mundo

OBJETIVOS:

●  Humanizar el diseño, llevándolo más allá de lo estético para convertirlo en una herramienta de transformación social.

●  Empoderar comunidades, especialmente a través de la formación en oficios relacionados con la decoración, el mantenimiento y la creación de espacios bellos y funcionales.

●  Tender puentes entre culturas, fomentando la colaboración con comunidades gitanas y barrios obreros valencianos, donde la fundación tiene sus raíces.

●  Inspirar al sector del interiorismo y la arquitectura a integrar el compromiso social dentro de sus proyectos, mostrando que el diseño puede ser también un acto de solidaridad.

●  Promover la abundancia compartida, entendiendo que cuando cuidamos de otros, la belleza y la prosperidad fluyen de manera natural.